Publicado 2011/06/13
Autor: Gaudium Press
Ciudad del Vaticano (Lunes, 13-06-2011, Gaudium Press) Por dos días, los barrios que circundan el Vaticano y la Plaza de San Pedro fueron tomados por los bávaros, con sus ropas y su músicas tradicionales, haciendo de la región una pequeña Baviera. Fue un regalo para el Papa Benedicto XVI por su 60 aniversario de ordenación sacerdotal, ofrecido por la diócesis de Munich y Frisingia (la cuál fue regentada por el mismo Papa, entre los años 1977-1982). La Diócesis organizó una parada bávara con 42 caballos enjaezados para la fiesta y 6 modelos de iglesias bávaras.
Los coterráneos del Santo Padre le dieron este presente insólito. Desde el viernes cerca de la columnata de la Plaza de San Pedro ya se oía música bávara. Ellos desfilaron por las calles de los barrios adyacentes en el sábado de noche, llevando 6 grandes modelos de iglesias bávaras: la catedral de Munich, y las iglesias de Altötting, Birkenstein, Aschau, Georg von Traunstein y de Bad Tölz, los lugares de la infancia y del inicio del sacerdocio y del arzobispado de Joseph Ratzinger. Antes de las 17 horas asistieron a misa en la Basílica vaticana.
Más de 200 músicos de las más famosas bandas alemanas vestidos con ropas tradicionales tocaron músicas bávaras. Fueron acompañados por más de 50 personas vestidas también en modo tradicional, que transportaban una mini Baviera con elementos particulares, como el oso de San Corbiniano, presente en el blasón del actual pontífice.
Un desfile bávaro estuvo también presente en el rezo del Regina Coeli en la Plaza de San Pedro el domingo, con el Santo Padre con una gran sonrisa en su rostro y ciertamente recordando su tierra natal.
Al final de la ceremonia los bávaros nuevamente desfilaron de la Plaza hasta los barrios vecinos, con el canto del "Großer Gott wir loben Dich", una canción religiosa alemana.


















